Los mejores baños turcos de Estambul

Los hammam de Istanbul son una maravilla para los que a medio viaje quieren tomarse un tiempo para cuidarse. Vamos a descubrir los mejores baños turcos de Estambul.

El baño turco es una tradición que se remonta al antiguo Imperio Romano. Los baños eran lugares de higiene pública separados para hombres y mujeres con tres salas: caliente, templada y fría. El baño público era una forma de higiene profunda y también de socialización.

En Turquía y en gran parte del mundo árabe se mantuvo esta tradición de la Antigüedad. Los baños turcos de Estambul conservan el espíritu de los baños romanos y son un elemento fundamental de la cultura turca.

Baños turcos de Istanbul para turistas

Siempre me gusta proponer experiencias lo más auténticas posibles, aunque en el caso del baño turco tal vez te conviene ir a una instalación orientada al turismo. Voy a hacer una pequeña diferencia entre los baños para turistas y los baños locales por tres motivos:

  • La posibilidad de reservar una hora
  • El dominio de idiomas
  • La limpieza de los espacios

En efecto, hay algunos baños turcos históricos restaurados que están orientados a dar servicio a los viajeros, ya que su coste suele ser muy elevado para un ciudadano turco medio.

Las ventajas de los baños turcos para turistas es que tienen un sistema de reservas en línea con información en inglés y muchas veces también en español. La recepción la hace una persona que al menos habla inglés y todos los pasos de un baño turco tradicional se hacen de forma más pausada y con más cuidado de que el cliente quede satisfecho. Finalmente, son hammam donde la limpieza y los detalles están mucho más cuidados que en algunos baños locales.

Aunque normalmente no me gustan estas experiencias para el público extranjero, hay que decir que los hammam de Istanbul para turistas son edificios históricos de gran belleza y los tratamientos y la experiencia en su interior es idéntica a la que se puede tener en un baño local. El precio es la diferencia fundamental con un baño turco para local.

Baño turco de Santa Sofía

Ayasofia Hamami es el gran baño turco del complejo de Santa Sofía. Se levanta en la plaza que separa la antigua iglesia ortodoxa y la Mezquita Azul.

También se lo conoce como los baños de Roxelana, la esposa de Suleimán el Magnífico. Se levantó sobre unas antiguas termas bizantinas en el siglo XVI. Es una obra del arquitecto Mimar Sinan y en su interior es uno de los más lujosos de la ciudad.

Si quieres disfrutar del lujo asiático, no lo dudes este es tu baño turco. Tiene diferentes fórmulas que empiezan desde 55 €. Puedes reservar en este enlace.

Aga Hamami

El baño histórico del barrio de la plaza Taksim es uno de los más interesantes para los extranjeros. Aquí hay una mezcla con población local de Beyoglu. El interior es muy elegante, pero mantiene un precio ajustado. Pero, además, tiene una historia muy interesante.

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En el momento de su construcción en el siglo XV esto era un coto de caza del sultán de manera que se construyó para uso del soberano y sus hijos. Siempre tuvo este uso privativo para la familia del sultán, incluso después de la reforma que se le hizo en el siglo XIX.

Hoy, está en una ubicación perfecta cerca de la avenida Istiqlal y del barrio de Pera. Puedes reservar tu experiencia en este enlace.

Aga Hamami
Aga Hamami | mermyhh / Pixabay

Baños turcos de Çamberlitas

Es casi imposible que no los veas, ya que están en la esquina de la columna quemada de Çamberlitas y la parada del tranvía. Tiene la información en español.

No es el edificio más bonito de la ciudad, ni el mejor hammam, pero tiene una ubicación muy conveniente a las puertas del Gran Bazar.

Hamami de la mezquita Kiliç Ali Pasha

Se trata de un bonito baño turco restaurado que forma parte de la mezquita del que fuera almirante del imperio. En el momento de su construcción, en el siglo XVI, estaba literalmente sobre el mar. Es una obra muy tardía del arquitecto Mimar Sinan. ¡Construyó el complejo a sus 90+ años de edad!

Como curiosidad este hamam solo tiene un espacio, por lo que el acceso para hombres y para mujeres se hace de forma sucesiva. De la apertura hasta las 16h es para chicas y desde esa hora hasta el cierra para chicos.

Se puede reservar online y el precio ronda las 500 liras.

Hamams locales en Estambul

Como siempre, a mí me gusta la experiencia local, así que he probado varios hamams locales, pero con encanto. En general, la experiencia ha sido muy buena. El precio estaba en todos alrededor de las 100 liras, incluyendo una propina para el masajista. Eso sí, nadie hablaba inglés por lo que se puede decir que era un «que sea lo que Dios quiera». Estos son mis favoritos:

  • Mihrimam Hamami. Al lado de la mezquita de Mihrimam y la puerta de Edirnekapi (parada de tranvía Edirnekapi). El hamam está pegado a la muralla de Constantinopla en una de las colinas más altas de la ciudad. Este baño turco fue construido a la par que la mezquita adyacente para una hija de Suleimán el Magnífico que acababa de quedarse viuda. El arquitecto fue el reconocido Mimar Sinan y, por lo tanto, tiene una planta clásica otomana. Ese más pequeño que otros baños del mismo arquitecto, pero su estado de conservación es excelente. Me pareció que las instalaciones estaban muy limpias y el servicio era magnífico. Además, se nota que van muchos regulares porque hay muy buen ambiente.
  • Sofular Hamami. En la zona de Aksaray, entre la parada del metro y la mezquita de Fatih. Era mi favorito, aunque es verdad que no siempre está en las mejores condiciones. También lo construyó Mimar Sinan, pero no está asociado a una gran mezquita como el anterior. La sala templada para hombres es más grande que la anterior. Sin embargo, está en peor estado de conservación. La zona de mujeres no es muy lucida.
  • Tahta Minare Hamami. Los baños turcos del barrio de Balat son unas instalaciones muy convenientes si te hospedas en Fener o Balat, el barrio más bohemio de Estambul. A pesar de que son más pequeñas que las anteriores, también cuentan con 500 años a sus espaldas. El ambiente de Balat invita a pasar el día entre sus callejones, cafés y tiendas de antigüedades, por lo que en algún momento te puede apetecer una pausa que incluya exfoliación y masaje.
cúpula de baño turco en Estambul
Cúpula típica de un baño turco de Estambul | Konevi / Pixabay

Cómo es un hammam turco

El baño turco cuenta con un vestuario y tres salas. El vestuario suele tener estructuras de madera tradicionales y está dividido en cabinas. En el centro hay un espacio de socialización (camegah) donde se puede consumir té, café o zumos de fruta, mientras se juega a las cartas, al backgammon o simplemente se pone uno al día.

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En la zona interior del hammam tienes generalmente tres salas:

  • La sala fría o soğukluks es la entrada a la zona de agua. Esta sala está a unos 20 grados y es la transición entre el vestuario y el interior del baño. Normalmente cuenta con duchas, WC y pilas de mármol con grifos de agua caliente y fría. En esta zona se deja la toalla mojada (pestemal) cuando salimos del hammam.
  • Muchos baños turcos cuentan con una sala tibia a unos 30 grados. Si siente el calor y la humedad, pero es soportable. Muchas veces se utilizan para hacer masajes.
  • La sala caliente, caldarium o hararet de los edificios históricos suele estar cubierta por una cúpula con orificios que dejan entrar la luz y crean un ambiente muy especial. El hararet suele tener una plataforma de mármol que está caliente y donde te puedes estirar a relajarte mirando a la cúpula y escuchando el sonido del agua. La temperatura ronda los 45-55 grados y puede ser un poco agobiante si no te gusta el calor, pero es el espacio ideal para relajar los músculos. En los laterales de la sala caliente hay espacios con pilas de mármol para el baño. Aquí tiene lugar buena parte del ritual del hammam como la exfoliación, el baño y el masaje.
  • Sauna finlandesa. Muchos baños turcos incluyen un espacio de sauna a 70 grados. Se trata de un baño de calor seco para favorecer la sudoración y la apertura de los poros. Hay que estar poco tiempo e hidratarse bien, antes y después de usar la sauna.

Etiqueta del hammam

Cuando entras en un baño turco, hay un ritual muy bien establecido que la primera vez te puede resultar un poco chocante. No siempre te lo van a poder explicar en un idioma que entiendas y muchos empleados de los baños turcos van a destajo. Así pues, más vale saber a qué atenerte desde el momento que entras al vestuario.

Estos son los pasos básicos para disfrutar de la experiencia en un baño turco en Estambul.

  1. Al acceder te asignan una cabina que te sirve de vestuario y también para echarte una siesta si quieres. Te desnudas y te pones un pareo (pestemal) y las zapatillas de goma que te entregan.
  2. Entras en la zona caliente para relajarte. También hay sauna por si quieres abrir más los poros. Estarás unos minutos a tu aire, pero en seguida vendrá la persona que se ocupará del ritual del baño turco.
  3. Un empleado o empleada del hammam te realiza un baño tradicional que incluye exfoliación con guante de kessa (no te asustes de la cantidad de piel muerta que sale), enjabonado, breve masaje y aclarado. Los masajes y tratamientos adicionales se pagan aparte.
  4. Tendrás tiempo libre para relajarte en los espacios caliente, tibio y frío. No hay un tiempo límite de uso de las instalaciones. Puedes solicitar un masaje extra que tiene un coste adicional según la duración.
  5. Ducha y secado. Se efectúa una última ducha o baño en la zona fría del hammam para reactivar la circulación y cerrar los poros. Un empleado del baño turco te coloca las toallas para salir de nuevo a la zona de vestuarios.
  6. Opcionalmente, puedes tomar algo (té, zumo o refresco) antes de vestirte o aprovechar el área de lounge para charlar y compartir como ha sido tu experiencia.
  7. Al finalizar, podrás volver a tu cabina, vestirte y relajarte. En la zona de vestuarios suele haber equipamiento para secarte el pelo, afeitarte, etc.
  8. Pago y propina en el baño turco. A menudo el pago de los servicios se realiza al final. Los empleados que han trabajado contigo esperan una propina, así que no te extrañe que se alineen en la puerta de salida. En un hammam popular 5 liras turcas es una pequeña propina suficiente, aunque a la persona que te ha hecho el baño y el masaje le puedes dejar un poco más (10-20 liras)
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Qué llevar a un baño turco

Lo mejor de ir a un baño turco es que no necesitas llevar nada especial. Te lo dan todo en las instalaciones, aunque algunos usuarios llevan un bañador o unos calzoncillos amplios para no quedar completamente desnudos debajo de la toalla.

Lo que te van a dar al entrar:

  • Un pareo para cubrirte que se llama pestemal.
  • Unas zapatillas de goma
  • Una pulsera con la llave de tu cabina
  • Jabón
  • Toallas para secarte (al final)

Así pues, en cualquier momento en el que necesites una pausa y un masaje, puedes entrar al hammam. No hace falta que lo hayas preparado con antelación y, por eso, es una de las mejores experiencias en un viaje a Istanbul por unos días o una ruta más larga por Turquía.

Lo mejor es que el baño turco está recomendado una o dos veces por semana. Eso sí, si tienes psoriasis o asma, tal vez no sea el mejor tratamiento para ti.

Por Enric Donate

Historiador y guía de viajes, bloguero y traductor.
Llevo 20 años viajando y viviendo la India apasionadamente.
Te ayudo a descubrir la India y muchos más destinos.

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